"Soy alguien que busca redención", dijo el caballero con una voz baja y ronca. "He cometido errores en el pasado, y busco la forma de enmendarlos".
"Recuerda que la redención no es un destino, sino un viaje", dijo el septón. "Y no estás solo en este camino".
"La redención es un camino largo y difícil", dijo el septón. "Pero si estás dispuesto a escuchar y a aprender, puedo ayudarte a encontrar el camino correcto". "Soy alguien que busca redención", dijo el caballero
El caballero se alejó, desapareciendo en la distancia, mientras Ebrose y los peregrinos lo veían partir con una mezcla de curiosidad y esperanza.
El caballero desmontó su caballo y se acercó al septón. Con un movimiento lento, se quitó el yelmo, revelando un rostro pálido y demacrado, con ojos que parecían haber visto demasiado. "Y no estás solo en este camino"
Mientras cabalgaba, el caballero misterioso se cruzó con un grupo de leñadores que regresaban a su aldea, cargados de leña y herramientas. Estos, intrigados por la presencia del forastero, se detuvieron a observarlo.
"¿De dónde vienes, buen caballero?" preguntó uno de los leñadores, un hombre fornido con una barba espesa. El caballero se alejó, desapareciendo en la distancia,
La niebla se cernía sobre el bosque del rey como un manto húmedo y gris, ocultando los troncos de los árboles y dificultando la visión de los viajeros. En medio de aquella bruma, un caballero solitario montaba su caballo, con la capucha de su capa subida para protegerse del frío y la humedad.